
He notado que en esta sociedad, concentrándonos en la dominicana por ser la que mejor conozco, existe una especie de competencia psicosocial en relación con el alcohol. Al parecer, hay gente que toma bebidas alcohólicas y se embriaga (se ajuma) simplemente porque eso es lo que hacen los demás, porque eso es lo que está de moda, porque "el que más bebe es el mejor".
Hace unos días escuchaba cómo unas muchachas alardeaban sobre lo mucho que habían bebido durante el fin de semana, como si eso las hiciera poner en alto el feminismo, ser mejores personas, ser adultas, ser unas vacanas porque son las que más beben.
Por Dios, ya sabemos las verguenzas que se pasan cuando se pasan de tragos -aunque es muy gracioso hacer esos cuentos, pero una cosa es que haya pasado y otra muy diferente es estar orgulloso de eso-, si usted tiene una capacidad mayor que la común, pues felicidades, pero superelo. Aquí no hay ninguna competencia buscando al que más bebe, y si a eso vamos, veamos el resultado de estos matatanes en el ejemplo del muchacho que murió hace unos años por competir bebiendo tequila. Aja, ganó la competencia y perdió la vida ¿seguro que salió ganando?
Finalizo diciéndoles: No permitan que la presión social los lleve a realizar acciones, sean ustedes mismos quienes decidan. Si van a consumir alcohol, que sea porque les gusta su sabor, la sensación que da o por cualquier otra razón que usted tenga, pero que salga de usted. Si ya consumió alcohol y la pasó bien, o se pasó, o lo que sea, reservese el "alarde" que lo que en realidad hace es dañar su imagen.