No han sido una ni dos las veladas con amigos en las que constantemente nos quejamos del servicio que nos están dando y al final le dejan una bondadosa propina. Pues no.
Si los hosts, camareros o bartenders:
-Me mienten con el tiempo real de espera para una mesa.
-Se desaparecen por ratos largos.
-Tardan demasiado para tomar la orden.
-No conocen lo que hay en el menú.
-Tratan con mala educación o con un desgano.
-Si se confunden con la orden.
-Cometen errores con las cuentas.
Y muchísimas otras cosas que suceden en los restaurantes.
Yo no tengo porqué premiar a quién no me da un buen servicio. Por eso, hace tiempo decidí que cuando reciba un mal servicio, no doy propina. En cambio, si el servicio es muy bueno, hay que llamar al gerente incluso, y hacerle saber el buen empleado que tienen.
Entiendo que somos humanos y podemos equivocarnos, pero de ahí a hacer las cosas 'de mala gana' hay una gran diferencia.
Tenemos que eliminar esa costumbre de hacer las cosas de forma mediocre. Debemos erradicar esa mala fama que tenemos los dominicanos. Así que, ni doy propina en lugares malos, y evito ir.








