29/11/10

¿Y ahora qué?

Anoche fuimos a la funeraria, para comprobar sólo visualmente (porque muchos aún creemos que sólo es producto de nuestra imaginación) que sí, es una realidad, el compañero que estuvo junto a nosotros en el colegio, ya no estará más en una reunión de exalumnos, no nos lo encontraremos en la calle, ya no está.

La muerte es algo que sabemos que está allí, pero nadie se lo imagina tan cerca, es como los vicios o el SIDA que sabemos que están ahí, lo vemos en documentales, pero creemos que nunca nos podría pasar a nosotros o a algún cercano. Así mismo veía como a amigos se les han ido compañeros, primos, hermanos, etc por cualquier razón, muchos jóvenes por enfermedades, infarto, accidentes.

Anoche lamentablemente lo vimos en carne propia.

Mientras todos llegabamos, sólo pensaba en su mamá. Todos nos sorprendimos con la noticia e inmediatamente fuimos a la funeraria, estaremos tristes por un tiempo y cada vez que lo recordemos volverá esa tristeza. Pero ¿y su mamá? Cómo se lo habrán dicho? Cómo se va a despertar todos los días sabiendo que su hijo ya no está? Y cuando se encuentre con un conocido en la calle que no se haya enterado de la noticia: -Y tus hijos, como estan? Me imagino que trabajando y fajados en su universidad...

Lo que han dicho es que andaba a alta velocidad y perdió el control, por un hoyo o una goma que explotó. Sea lo que sea. Lo único que queda hoy es tristeza, un compañero menos y el triste ejemplo de porqué correr es tan peligroso y las vidas que puede cobrar.

Esto me deja pensando que 20 años no dan para nada, hay que compartir con los seres queridos, que lo que dicen de "Vivir cada segundo como si fuera el último" es verdad, que antes de tomar una decisión debemos pensar en quienes pueden salir perjudicados.
La juventud lleva un letrero en la frente diciendo terquedad y ni así aprendemos

En paz descanse M.A. (Casanova)
y paz a quienes sufren esta pérdida.

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