31/5/11

Dolor ajeno

En mis años de colegio, una señora que vivía cerca de mi casa nos daba transporte. Un día, cuando llegó a recogernos, nos contó que, de camino a recogernos, vió que estaban atracando a una mujer a punta de pistola, ella estaba tirada en el piso, no miraba a los ladrones a la cara y lanzó su cartera a lo lejos para que ellos se alejaran de ella, se llevaran la cartera y no le hicieran daño.

Al escuchar esto me limité a decir "que mal". Ella nos pidió que la esperáramos un poco para buscar algo en el super, fué breve.  Seguimos nuestro acostumbrado recorrido, repartiendo a los demás muchachos que se iban con nosotros.

Al llegar a mi casa me enteré que a quién habían atracado era a mi mamá. Ya no era un "que mal", ya era "¡¡(Inserte malapalabra)!! Atracaron a mi mamá!", sentí una impotencia, incomodidad, enojo, felicidad porque no le habían hecho daño y verguenza; verguenza porque cuando no sabía que era una situación mío, me importó poco.

Ese día empecé a sentir el dolor ajeno como mío, a tratar al menos.

3 comentarios:

Amandysha® dijo...

Acabo de entrar este blog por pura causalidad de la vida, entré a Tirapop y estaba en el segundo lugar de una lista. Fíjate que interesante esto, precisamente en un momento donde estoy reflexionando seriamente en si de verdad vale la pena involucrarme en inconvenientes de terceros o hacerme de la vista gorda. Lo último es lo más difícil para mi porque mi forma de ser me lo impide. Pero la semana pasada tuve un problema grave en el parqueo del Nacional de Arroyo Hondo, vi un hombre en una acción muy rara con una adolescente de quizá 14 años y lamentablemente yo no podía quedarme inmóvil si creía que la estaban obligando a montarse en un vehículo para asaltarla o violarla y más que el señor hasta le quitó su celular de la mano y le dió un galletón ¿qué yo puedo pensar? Yo grité para llamar la atención de todo el mundo y otros llamaron a un guardián y se armó el rebú porque resulta ser que el señor era el papá de la muchacha. El hombre me comió, me vomitó, me amenazó y si no es por una señora que intervino casi hasta me pega. Todo esto en un parqueo público lleno de personas "civilizadas" donde todo el mundo presenció el abuso contra la jovencita y luego contra mí pero nadie quiso involucrarse. Y ahí es donde entra mi reflexión inicial ¿qué está pasando con los dominicanos que se han vuelto tan indolentes? ¿cómo es posible que a nadie le importe que un troglodita golpee a una niña porque es su hija y amenace e insulte a otra persona porque se involucra, y nadie hace o dice nada?. Pienso que si todos tomáramos acción ante los abusos e irregularidades que vemos en las calles, este país fuera diferente, pero mientras solo seamos dos o tres no se va a poder. En fin, nah, esto como que me sirvió de desahogo y me hacia falta. Lo siento si el comentario fue muy largo.

Pao* dijo...

WoW Nanis :( muy buena la historia, y asi mismo es uno no se interesa en muchas cosas hasta que le toca pasarlo!

Nanis* dijo...

Amandysha, tu comentario no fue más que exacto y puntual. Hiciste bien alarmando a quienes estaban alrededor porque aunque era su padre, bien pudo tratarse de unos asaltadores o violadores. De todas formas, siendo su padre, actuó mal, esa no es la manera, no importa lo que hubiese hecho ella, pienso que debieron investigar el porqué de su forma de actuar.

En cuanto a su reacción en contra tuya, al parecer, los que estaban alrededor tuyo son unas personas bien inconcientes porque a pesar de lo muy desinteresada que está la gente en lo que le pase al otro, pienso que aún quedamos muchos que te hubiesemos defendido de haber estado ahí.

Es como dices, estamos muy indolentes. Pienso que si vuelves a estar en una situación como esa, debes hacer exactamente lo mismo, todo por el bien y la seguridad de todos y con la esperanza de que si eres tu -Dios no lo quiera- quien está en la situación, otros al rededor se alarmen como tu lo hiciste.

Saludos y gracias por la visita :)